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Eduardo G. Mercovich | me importa tu Opinión
La prueba del Metal está nombrada acorde a la naturaleza más
tangible, dura y concreta de la misma.
Se refiere a la técnica mediante la cual el Espíritu y el Alma se
hacen reales y utilizables.
Quisiera que quede claro que en mi opinión ninguno sirve sin el otro. El mejor diseño y las ideas más creativas no sirven si no llegan a implementarse y la técnica es inútil si no está al servicio de una idea piola.
El mayor problema del desarrollo de sitios en la Web es que el texto no es
texto, sino hipertexto.
El desarrollo o redacción del hipertexto tiene desafíos
claramente diferenciados de los de la prosa normal.
La falta de estructura lineal le imprime un carácter imprevisible a la
ruta que el lector o navegante va a seguir.
Primero, cada nodo (cada página en el caso de la Web) debe ser
autocontenido, debe ser una síntesis del concepto que le da origen. Esto
influye sobre el tamaño de las páginas y por eso no puede a
priori definirse el largo de las mismas como algunos
"diseñadores" pretenden hacer para cobrar un monto fijo por
página.
Es obvio que una página donde simplemente se presenta una
aclaración sobre un punto no puede tener el mismo tamaño que la
de una en la que se explica un complejo proceso industrial. Otro ejemplo sobre
esto es la página de la Prueba del Alma y
ésta misma.
Dado que no podemos asegurar desde dónde una persona cae en una página determinada, no podemos escribir "como decíamos anteriormente...", ya que puede haber un "anteriormente" distinto para cada navegante.
La redacción correcta y eso tiene que ver con la
redacción de los links es
"como decíamos en la Prueba del Alma...".
Observen que en este caso, no importa desde donde accedemos a esta
página, queda claro donde se había mencionado el punto.
De hecho, ya que es hipertexto lo más correcto sería "como decíamos en la Prueba del Alma..." dejándole a disposición un enlace directo para que chequee qué decía en ese punto si aún no lo ha visitado.
Esto nos lleva a un punto pequeño pero importante, que es la redacción de los links o enlaces.
Analicemos estas dos variantes de redacción.
| Mal | Si quiere ver nuestros archivos, haga click aquí. | Mal |
| Bien | Nuestros archivos están disponibles para Ud.. | Bien |
¿Porqué digo que la primera está mal y la segunda bien?. La razón es muy sencilla y tiene que ver con la manera en que los humanos leemos (la ciencia que estudia esto es la Ergonomía).
Los humanos tenemos una visión periférica relativamente amplia
y un área de foco mucho más reducida.
Nuestros ojos el foco, concretamenteestán en constante
movimiento buscando objetos sobresalientes o notorios en el campo de
visión total (periférica) que utilizan para darle sentido a la
imagen.
En una página de texto, los links sobresalen debido al cambio de color y
al subrayado (cuando está habilitado). Nuestros ojos recorren la
página en décimas de segundo y sólo se paran en los links
antes de comenzar el proceso de lectura usual que es mucho mas lento.
Si un link dice click aquí, eso no
me dice nada y mis ojos paran el movimiento rápido para comenzar a
leer con detenimiento las cercanías del link. Este proceso de lectura es
mucho más lento y puede llegar incluso a retroceder en la misma
línea o, luego de no encontrar ahí el sentido, subir a la
línea anterior y comenzar a leerla (leer hacia atras).
El resultado es que en vez de reconocer el objetivo (el link) en décimas
de segundo, debo pasar a un modo de lectura consciente y mucho más lento
hasta encontrarle el sentido al mismo.
Si en cambio el objeto sobresaliente (el link) dice
archivos inmediatamente lo reconozco y puedo decidir si me
interesa o no seguir el camino. No necesito leer otra frase o línea para
ello.
El resultado es una lectura e identificación muchísimo más
rápida y menos cansadora que la anterior ya que todo el proceso ocurre a
nivel automático y no consciente.
Este tema es crucial porque el HTML es la base de la utilización de
la Web.
Vamos por partes.
El HTML es el lenguaje que se utiliza para escribir hipertextos en la Web y es la base de la misma. El HTML es un lenguaje de marcado semántico, no de presentación.
¿Marcado semántico? ¿Y eso qué es? Esas marcas
encerradas en los símbolos < y > son
llamadas tags. Cada una de ellas encierra una sección
de texto y le da un sentido. Por ejemplo "éste es un
párrafo" o "éste es un título de primer
nivel".
El hecho de que texto marcado como título
(<H1>...</H1> por ejemplo) se vea más grande
que el marcado como párrafo (<P>...</P>) no
quiere decir que para realzar una línea la marco como si fuera un
título. Lo único que hago con eso es confundir a cualquier
herramienta o robot que pretenda analizar mi documento.
Más allá de la aparición de lenguajes de programación varios (Java, Javascript, objetos embebidos y otros) la base de la Web es el texto. Para eso se creó y eso es lo que mejor y más ampliamente maneja hasta el momento junto con las recientemente agregadas imágenes (básicamente formatos gif, jpg, y png).
En HTML se escribe, no se programa.
Es importante entender que el HTML fue creado para permitir el procesamiento automático del texto como dato.
Para esto se definen tags (marcas o etiquetas) que delimitan secciones de texto otorgándoles un sentido.
Sin embargo para que un programa pueda hacer uso del texto marcado debe
conocer al tipo de marcado.
La definición de este marcado (cómo se hace, qué se
permite y qué no se permite) está especificada en un Document
Type Definition (DTD) que puede ver por ejemplo en el
Web Consortium.
Para ir más a lo concreto, el HTML no es una manera de manejar cómo se ve el texto en su browser tanto como un auto no es un aparato para matar mariposas ruteras.
Para que un sitio cumpla su cometido y además sea bueno desde el punto de vista estético, personalmente he desarrollado un modelo que podríamos llamar "El Modelo Cebolla".
El mismo concibe el diseño y la implementación de un sitio en la Web por capas (de ahí el nombre) donde cada una agrega funcionalidad o aspecto a la anterior pero no quitar nada.
Si seguimos este modelo para el desarrollo de un sitio, el mismo puede pasar todas las pruebas de esta guía y sobre todo, ser útil y agradable al navegante.
Hay una sola regla.
Los gráficos deben ser pequeños
en tamaño.
Para ello es necesario conocer acerca de formatos y de técnicas de
compresión.
El resultado es claro. Una imagen que se ve igual puede medir 40 Kb o 9 Kb.
¿La diferencia?
31 Kb que Ud. debe esperar pacientemente mientras viajan de un lejano servidor
hasta su máquina, muy lentamente. Algo más de medio minuto
promedio de espera innecesaria.
¿Cómo saber si una imagen está bien comprimida? El
primer paso lo puede hacer cualquiera y consiste en grabar la misma en su disco
rígido (para ello presione el botón derecho de su mouse sobre la
imagen y elija "Save image" o similar). Eso le permite ver
el tamaño original del archivo.
El segundo paso no es tan sencillo y consiste en re-comprimir la imagen por
nosotros mismos utilizando herramientas usuales en el ambiente de diseño
gráfico o pequeños uitilitarios como el LView. Para ello se
requieren algunos conocimientos que por ahora exceden a esta humilde
guía, pero que confío poder expresar claramente aquí en
algun momento.
Al recomprimir y grabar el archivo (con un nuevo nombre) podremos comparar la diferencia de tamaños. He aquí un pequeño ejemplo que le costará unos 47 Kb de transferencia.
Si es imposible o inapropiado reducir una imagen de tamaño (digamos si sumamos más de 40 Kb en una página) entonces se debe dejar aparte indicando al usuario con un link el tamaño y formato de la misma. Este tema fue introducido en la Prueba del Espíritu, sección Cuidar al Navegante.
En desarrollo.
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